El espíritu del Kyokushin
Más allá de los golpes y las técnicas, el karate es una forma de vida. En Kyokukan entrenamos cuerpo y mente bajo los principios eternos del Bushido adaptados a los tiempos modernos.
Disciplina
La disciplina es el puente entre las metas y los logros. Cada entrenamiento es una oportunidad para forjar el carácter.
Respeto
El respeto al dojo, al instructor y al compañero es la base sobre la que se construye el verdadero aprendizaje marcial.
Perseverancia
La perseverancia transforma la dificultad en oportunidad. No se trata de no caer, sino de levantarse cada vez.
Verdad suprema
Kyokukan significa 'Verdad Suprema'. Buscamos la perfección técnica como reflejo de la perfección interior.

OSU
Más que una palabra. Es la síntesis de tres virtudes que guían cada paso en el dojo.
Paciencia
Soportar la dificultad sin quejarse.
Determinación
Seguir adelante cuando el cuerpo pide rendirse.
Respeto
Reconocer al compañero, al maestro y al camino.
"El verdadero objetivo del karate no está en la victoria ni en la derrota, sino en la perfección del carácter."— Sosai Mas Oyama

Mokusō
Antes y después de cada entrenamiento, cerramos los ojos y calmamos la mente. El mokuso es el momento en que el karateka vuelve al origen: respiración, silencio y voluntad.


